Felices los que mienten

Felices los que mienten Novela, 127 págs., Rosario, 1995.
Breve historia de la caída de una fábrica del cordón industrial del gran Rosario.
¿Existe hoy, en este tiempo secular, en nuestro país, un modo de denominar un fenómeno que hacia la década del 40' modificó la vida política y los actores sociales configurando un tejido de relaciones hasta entonces inédito? Muchos creen intuir ciertos elementos de continuidad entre aquel peronismo y este nuevo híbrido conocido como menemismo. Aluden a una estrecha comunicación con la CGT o al voto de poder que continúan otorgándole los sectores populares y marginados. Otros, prefieren pensar en que sobre los restos calcinados del movimiento que sacudió a la Argentina, sobrevuela una pléyade de pícaros y mafiosos, que ubicados detrás del mostrador institucional, banalizan las verdades sobre su oscuro proceder y enrostran sus soberbias en cuanto espacio disponible encuentran. En el presente trabajo, el autor acomete la tarea nada fácil de desentrañar algunas correspondencias entre lo que considera como el primer intento ele organizar el país en el siglo pasado (Rosas-Federales-Unitarios-Modernidad) y los sucesos acaecidos a partir del surgimiento del peronismo. Para ello elige la ficción política a través de la historia de (los "compañeros" trabajadores que intentan, desde su acérrimo idealismo, detener el cierre de una fabrica del otrora pujante cordón industrial santafesino. Sueños, referencias de luchas ,y conquistas, situaciones de sesgo fantástico y hasta el rol determinante con el que se han investido los medios de comunicación, impregnan estas páginas con una suerte de reflexión sobre la justicia social, las utopías obreras y, lo que parece ser la impronta articulada de los discursos del poder, la mentira. Identidades desencontradas y proyecciones ideológicas, un desembozado populismo o la retórica confrontacionista de los personajes que transitan por este libro permiten un repaso de las oposiciones y tensiones que entraman las relaciones sociales y políticas de la Argentina desde 1810 en adelante. Pretendida como novela, haciendo gala de una curiosidad latente para indagar los rincones de la historia, esta obra posee un fuerte componente de fe, de pasión, de impulso para rasgar los obstáculos que someten a la ignorancia ciertos hechos contundentes, y así, eligiendo el lugar del cuestionamiento y la interpretación, el autor sincera su subjetividad preguntándose junto al lector, qué ha pasado con los náufragos de aquello que alguna vez comenzó la construcción de algo parecido a la dignidad. No se conoce si quedan todavía seres como Juan o el gallego Sanabria, que intentan comprender un poco más allá de sus obligados destinos, pero si hubiera otros, unos pocos o varios, seguramente deben preguntarse también cómo se nombra el fracaso cuando los que deberían explicarlo sólo atinan a mentir.