Un hombre de mediana edad, con un trabajo oscuro en el depósito municipal de libros antiguos y una historia clínica de problemas de salud, ve avanzar su vida gris hacia el vertedero. En ese momento, cuando se halla en el trance de rendir sus últimos sueños, refugiado en una historieta fantástica que él mismo escribió, se le aparecen extrañas visitas que lo invitan a viajar al paraíso para encontrar la fórmula de la prosperidad y de la felicidad perdida. Durante el trayecto se movilizan sus recuerdos e imágenes oníricas y comienza a encontrar llamativas coincidencias entre la realidad y la ficción. Su vida se llena entonces de personajes extravagantes y sucesos inesperados que resultan una metáfora significativa de su propia historia y de la sociedad de su tiempo. El Superhéroe es una novela realista, escrita como si no lo fuera, y con un desenlace que invita a continuar la saga a través del humor y del absurdo.
Palabras del Autor
Hola! Soy un hombre del siglo XX. Mi periplo como lector empezó en la década del 60, sí del 60. Mi rito de iniciación fue la colección Robin Hood casi completa, para después lanzarme al abismo de la literatura y comenzar a volar. Tolstoi alentó mis sueños juveniles de un mundo mejor con Resurrección y, más tarde, Morris West me mostró los recodos anticipatorios del botón rojo y el borde del colapso en “Bufones de Dios”. Entendí los puntos débiles de la utopía al leer a Graham Greene y empecé a dudar de la academia cuando Vargas Llosa me mostró La Fiesta del Chivo. Autoedité una pretendida novela, Felices los que mienten, y fui premiado en mi ciudad por un ensayo: Salir de Pobres. Pero todavía creía que la realidad estaba en los Libros Serios, en la ideología y en la Gran Historia hasta que encontré a Arlt, Manuel Gálvez, Marechal, Bioy y Mujica Lainez. Por citar algunos, de los que me enseñaron que en la paleta había otros colores, además del sepia gastado de los hombres grises y sus manuales vetustos. Y entonces me convertí en un novelista. Debuté con El Superhéroe, novela de 196 págs. Marcelo Taborda, 2020.
Mail del autor: proyectotab7@gmail.com
Salir de Pobres
Salir de Pobres es un texto que permite diferentes encuadres y miradas. Por un lado es testimonial, cuando el autor refiere sin concesiones el estado actual de la educación “desde el aula” constatando la “pobreza educativa” que muchas veces se disimula mediante la familiaridad con el fracaso. Pero esa comprobación de “escuelas sin saberes, maestros pobres y escuelas sin alma”, no lo lleva ni a la decepción ni a la subestimación de la cultura argentina. Aún enmarcando la crisis educativa en una más profunda “catástrofe cultural” que abarca a la sociedad en su conjunto, lo más significativo de este libro es que lejos de quedarse en la crítica o en la descripción, formula precisas propuestas para salir de la pobreza cultural y educativa por medio de una reforma sustancial de las instituciones educativas, que retome los precedentes de la propia historia que alumbró alguna vez una Escuela para cien años. Si la cultura de un pueblo es tener códigos comunes, una memoria compartida y una convivencia armónica, la nuestra está seriamente afectada por el hiperindividualismo, el mercantilismo y la hostilidad de las relaciones humanas. Salir de Pobres es también un planteo ético, al afirmar la necesidad de reconocer que nos “hemos hecho soberbios y resentidos, y que de esos defectos culturales deriva nuestro egoísmo y nuestra deshonestidad y falta de laboriosidad”. Expone para demostrarlo temas tan actuales como la destrucción de los lazos familiares y sociales, la droga y los secuestros, u otros de la historia reciente, como la crisis del 2001 y las consecuencias socio-culturales del proceso militar de los setenta. Con trazos históricos y sociológicos, el autor explica que el problema argentino no está en la plata, sino en la cultura, que, insiste, es convivencia, ética social y memoria común de lo que nos pasó. Y propone que una vez aceptada por las clases dirigentes la matriz cultural del subdesarrollo y la pobreza deberá pensarse una nueva educación popular como complemento indispensable de los cambios económicos o políticos. Señala en ese sentido que, históricamente, la educación popular y la industrialización son los únicos aprendizajes que definen y caracterizan a las naciones que logran sobrevivir y que son algo más que un campamento de refugiados.
Finalmente es preciso decir que, aunque el autor no oculta los rastros de su propia formación ideológica, este libro no está escrito en clave partidaria sino en clave de Nación, como todas las grandes obras del pensamiento argentino.
Y a la acción.
Finalmente es preciso decir que, aunque el autor no oculta los rastros de su propia formación ideológica, este libro no está escrito en clave partidaria sino en clave de Nación, como todas las grandes obras del pensamiento argentino.
Y a la acción.
O a excusarse. En la cobardía, del “no se puede”...
Felices los que mienten
Novela, 127 págs., Rosario, 1995.
Breve historia de la caída de una fábrica del cordón industrial del gran Rosario.¿Existe hoy, en este tiempo secular, en nuestro país, un modo de denominar un fenómeno que hacia la década del 40' modificó la vida política y los actores sociales configurando un tejido de relaciones hasta entonces inédito? Muchos creen intuir ciertos elementos de continuidad entre aquel peronismo y este nuevo híbrido conocido como menemismo. Aluden a una estrecha comunicación con la CGT o al voto de poder que continúan otorgándole los sectores populares y marginados. Otros, prefieren pensar en que sobre los restos calcinados del movimiento que sacudió a la Argentina, sobrevuela una pléyade de pícaros y mafiosos, que ubicados detrás del mostrador institucional, banalizan las verdades sobre su oscuro proceder y enrostran sus soberbias en cuanto espacio disponible encuentran. En el presente trabajo, el autor acomete la tarea nada fácil de desentrañar algunas correspondencias entre lo que considera como el primer intento ele organizar el país en el siglo pasado (Rosas-Federales-Unitarios-Modernidad) y los sucesos acaecidos a partir del surgimiento del peronismo. Para ello elige la ficción política a través de la historia de (los "compañeros" trabajadores que intentan, desde su acérrimo idealismo, detener el cierre de una fabrica del otrora pujante cordón industrial santafesino. Sueños, referencias de luchas ,y conquistas, situaciones de sesgo fantástico y hasta el rol determinante con el que se han investido los medios de comunicación, impregnan estas páginas con una suerte de reflexión sobre la justicia social, las utopías obreras y, lo que parece ser la impronta articulada de los discursos del poder, la mentira. Identidades desencontradas y proyecciones ideológicas, un desembozado populismo o la retórica confrontacionista de los personajes que transitan por este libro permiten un repaso de las oposiciones y tensiones que entraman las relaciones sociales y políticas de la Argentina desde 1810 en adelante. Pretendida como novela, haciendo gala de una curiosidad latente para indagar los rincones de la historia, esta obra posee un fuerte componente de fe, de pasión, de impulso para rasgar los obstáculos que someten a la ignorancia ciertos hechos contundentes, y así, eligiendo el lugar del cuestionamiento y la interpretación, el autor sincera su subjetividad preguntándose junto al lector, qué ha pasado con los náufragos de aquello que alguna vez comenzó la construcción de algo parecido a la dignidad. No se conoce si quedan todavía seres como Juan o el gallego Sanabria, que intentan comprender un poco más allá de sus obligados destinos, pero si hubiera otros, unos pocos o varios, seguramente deben preguntarse también cómo se nombra el fracaso cuando los que deberían explicarlo sólo atinan a mentir.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

